miércoles, 29 de julio de 2015

Leyenda urbana

La leyenda urbana (del inglés urban legend) es un relato perteneciente al folclore contemporáneo; se trata de un tipo de leyenda o tradición popular, a veces emparentable con un tipo de superstición, que, pese a contener elementos sobrenaturales o inverosímiles, es presentado como hechos reales sucedidos en la actualidad. Algunas parten de hechos reales, pero éstos son exagerados, distorsionados o mezclados con datos ficticios. Circulan a través del boca a bocacorreo electrónico o medios de comunicación como prensa, radio, televisión o Internet. Suelen tener como trasfondo una «moraleja».
Una misma leyenda urbana puede llegar a tener infinidad de versiones, situadas generalmente en el entorno de aquellos que las narran y reciben. Por su adecuación a la sociedad industrial y al mundo moderno reciben el calificativo de «urbanas», que las opone a aquellas leyendas que, habiendo sido objeto de creencia en el pasado, han perdido su vigencia y se identifican con épocas pasadas.

EL TIN-TIN
Este diablo toma forma de un hombre con estatura de 50 cms aproximadamente, físicamente espeluznante. 
Se aparece en toda la Costa ecuatoriana, en lugares apartados, en los campos, en lugares sólidos y peligrosos o en horas de la noche. Enamora a las mujeres con sus palabras y promesas, a veces las viola dejándolas embarazadas luego paren niños anormales, dicen por ahí que los niños nacen mitad animal, mitad hombre o simplemente deformes. 
Estos duendes también asustan niños, les quitan sus juguetes y los esconden. Es muy frecuente que al anochecer una vez acostados en cama, EL DUENDE les jale las piernas o las sábanas. 
Este duende usualmente usa un sombrero que le llega un poco más abajo de las orejas, lleva una vestimenta colorida, su miembro viril es sumamente desarrollado, al extremo de llevarlo arrastrando por el suelo y mientras camina produce un silbido lúgubre. 

Persigue y acecha a las mujeres casadas o solteras, de cabello largo y cejas abundantes (color negro) para poseerlas carnalmente, luego de sumirlas en un trance hipnótico, aveces deja moretones en los brazos y piernas de estas mujeres. 

Cuando se enamora de una mujer sale por las noches de los huecos donde vive, y lleva una piedra imán en un mate, la cual coloca debajo de las escaleras para que todos los habitantes de las casas se duerman y una vez que esto se cumple él tiene relaciones sexuales con la mujer que desea. 

Es una leyenda típica de la Costa, propia de la zona montubia. El folclorista Guido Garay recuerda: “Era la época en que las mujeres no salían a la calle. Y como esto no ocurría, si en una casa una de ellas salía embarazada, la respuesta inmediata de la gente del vecindario era: “Es obra del Tintín”. 
LA VIUDA DEL TAMARINDO
La viuda era oriunda de la región que produce la sal prieta y los tamarindos que pertenecían a la corona española por estar situados en terrenos realengos. Esto en Ecuador. Ella es manabita.
La viuda del tamarindo, según dicen, fue una bella mujer elegantemente vestida, que caminaba rápidamente y salía de improviso delante de algún nocturno parrandero que ilusionado la sigue y tiene que caminar largos trechos detrás de ella, hasta que cansado por el ejercicio, habla y rompe el encantamiento, haciendo que la viuda se dé vuelta y enseñe la horrible y fantasmagórica presencia de una calavera envuelta en ropas femeninas.
Indudablemente esto ocasiona el desmayo de la víctima que rueda sin sentido y no podría ser de otra manera, la historia siempre termina con el triunfo de la viuda que asusta al candidato por ella escogido.
Esta historia se repite siempre con iguales resultados, nadie ha podido darle alcance y ver su cara. Únicamente se la contempla cuando se transforma en una horrible calavera.
Sin embargo, hay personas que cuentan que en los frondosos árboles de tamarindo que existían en esa parroquia por donde se encuentra la ciénega de El Morro (Guayas), salía, después de medianoche, una viuda con su enlutado traje, bailando con rápidos pasos, persiguiendo a los caminantes de aquelllos lares, los que, al querer cogerla, ella se les desaparecía como por arte de magia a una velocidad impresionante.
Era algo increible, pues nunca se dejaba ver la cara, estaba como loca por haber perdido a su marido.
Hasta que alguien superando el miedo, se le acercó sin que ella se percatara y le sacó el velo, pero !oh sorpresa!, su cara era una calavera. Desde aquella vez, al verse descubierta nunca más apareció por esos lares. Esta historia tiene muy poco parecido a la anteriormente contada.

LA LLORONA
La leyenda diferente a las hispanoamericanas cuenta que una mujer joven y bella, conoció a un hombre rico y respetuoso. Al pasar el tiempo llegaron a contraer un matrimonio lleno de mucho amor concibiendo sus hijos con gran ilusión. Pasaron los años y la buena mujer fue abandonada por su esposo. Ella quedó sola con sus hijos y con una gran responsabilidad que la llevó a la depresión. Una noche invitó a sus hijos a dar un paseo por la playa. Allí los lanzó al agua viendo como poco a poco se iban ahogando. Su macabra acción le llevó a huir despavorida del lugar. Mientras corría por la oscura carretera en forma aturdida fue atropellada por un vehículo. Su muerte fue al instante.
A raíz de este suceso, vecinos de la playa del pueblo de Barceloneta, comentan sobre la misteriosa aparición de una dama a la que han apodado “La Llorona”. Dicha mujer aparece en altas horas de la noche produciendo un extraño sonido similar al llanto.